CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

external image Cronica-de-una-muerte-anunciada-BOLSILLO_libro_image_big.jpg
· Ficha técnica

Título: Crónica de una muerte anunciada.
Autor: Gabriel García Márquez
Editorial: Debolsillo
Año de escritura: 1981
Año de publicación y lugar: 2003, Barcelona



· Biografía

Gabriel García Márquez es guionista, periodista y novelista colombiano que ha escrito cuentos. Es la figura representativa del “realismo mágico” hispanoamericano.
Es un autor destacado entre los autores de la lengua española durante la segunda mitad del siglo XX por su genio, su popularidad y su carisma.
Gabriel_garcia_marquez.jpgLa obra Cien años de soledad es su obra más reconocida internacionalmente, traducida a más de treinta idiomas.
En el año 1982 recibió el premio Nobel de Literatura.



· Introducción


Crónica de una muerte anunciada es una novela corta, publicada en 1981. Junto con Cien años de soledad, es una de sus novelas más conocidas y una de las más apreciadas por él mismo.
Esta novela es la reconstrucción en forma periodística de un asesinato premeditado y que todo el pueblo sabe que va a pasar excepto la misma víctima. El narrador, el mismo Gabriel García Márquez, realiza una reconstrucción de una muerte que vivió, según la historia, cuando él era pequeño y que, años más tarde y gracias a sus protagonistas, la ha reconstruido.
Esta historia quiere demostrar que en la vida, a veces todo depende de las casualidades.


· Argumento

La novela describe el momento en que Santiago Nasar se levanta pronto, porque tiene que esperar el buque en que llega el obispo.
Santiago vive con su madre, Plácida Linero, a quien siempre le contaba lo que había soñado; ese día no fue una excepción, había soñado con árboles, igual cada noche, pero esto no le preocupó ni a él ni a su madre frente a lo que aquel día sucedería.
Al salir a la calle, todo el mundo sabía qué le pasaría a ese pobre hombre al cabo de poco. Todos lo sabían pero nadie le decía nada, algunos no se lo dijeron porque creían que ya lo sabía, otros no llegaron a tiempo.
Salió de casa tras ver por última vez a su madre y pasó por la plaza del pueblo. En una tienda de la plaza estaban esperando los gemelos Vicario para asesinar a Santiago.
La noche antes se había celebrado la boda entre Ángela Vicario, la hermana de Pablo y Pedro, y Bayardo San Román, un joven que hacía seis meses había llegado al pueblo para conseguir esposa. Al cabo de poco tiempo se enamoró de la joven, y con sus encantos sedujo a toda la familia Vicario excepto a la joven, que fue obligada a casarse en contra de su voluntad.
Anteriormente el joven Bayardo había invitado a toda su familia, formada por el padre, la madre y dos hermanas. Era una familia muy rica, encabezada por el padre, que era general. La oportunidad que se le había presentado a Ángela Vicario, según sus padres, era irreprochable, ya que pasaría de ser la hija menor de una familia con escasos recursos, a ser la esposa de un joven con gran poder económico.

En aquella época, los noviazgos eran duraderos, pero en ese caso sólo duró cuatro meses. Bayardo quería hacer feliz a su futura esposa, y le compró la mejor casa del pueblo, situada en “una colina barrida por los vientos, y desde la terraza se veía el paraíso sin limite de las ciénagas cubiertas de anémonas moradas, y en los días claros del verano se alcanzaba a ver el horizonte nítido del Caribe”. El propietario accedió a venderle la casa, aunque fuera a causa de la presión económica.
Todo el pueblo se encontraba encantado con el gran acontecimiento de los últimos días, excepto Ángela Vicario. Ésta tenía un secreto que sólo conocían sus amigas y días antes de la boda, se lo contó a su madre.
Nadie se podría haber creído que Ángela Vicario ya había estado con un hombre hacía unos años.

El día de la boda, todo transcurrió más o menos como se había planeado.
A la fiesta acudió todo el pueblo, fue un gran éxito, con músicos, muchos regalos y con gran decoración. Los novios se marcharon había su nueva casa, pero muchos de los invitados estuvieron de fiesta hasta la madrugada, cuando el obispo pasó por el pueblo con el buque.
Pasadas las once de la noche la madre de Ángela recibió la visita de Bayardo San Román y de su hija. Éste dejó la hija en la casa y se volvió hacia la casa que acababa de comprar, con un gran dolor.
Pura Vicario no necesitó palabras de su hija para conocer qué había sucedido, Bayardo había devuelto a su esposa después de darse cuenta de la verdad que ésta escondía.
Esa misma noche, Ángela Vicario tuvo que confesar, quién era el responsable, y ésta dio un nombre, Santiago Nasar.

Al poco tiempo Pablo y Pedro Vicario decidieron matar a Santiago para salvar el honor de su hermana y de toda su familia.
Los hermanos habían afilado los cuchillos para matar a Santiago, gritando en voz alta que lo harían, pero los oyentes no se lo creyeron ya que no veían capaces a unos chicos como ellos de matar a alguien como Santiago. “Tenían tan bien fundada su prestación de gente buena, que nadie les hizo caso”, la mayoría de los presentes pensaron que todavía estaban borrachos tras la noche de la boda.
Después de afilar los cuchillos, los hermanos Vicario se sentaron en la tienda de Clotilde Armenta, la propietaria, ya que su tienda estaba justo enfrente de la casa de Santiago Nasar, y así los hermanos podrían saber cuando éste se despertaría.
La propietaria, al ver como observaban la casa de la madre de Santiago, les preguntó el porqué de esta insistencia, y ellos le respondieron que querían matar a Santiago Nasar.
Al poco tiempo entró el coronel Aponte, que conocía las intenciones de los dos chicos aunque no se tomaba en serio sus intenciones, y les quitó los cuchillos.
En ese momento Clotilde se dio cuenta que “los hermanos Vicario no estaban tan ansiosos por cumplir la sentencia como para encontrar a alguien que les hiciera el favor de impedírselo.”
Esto no pudo impedir el asesinato porque los hermanos cogieron dos pares de cuchillos más, que inmediatamente afilaron. Entraron en la casa de Prudencia Cotes, la novia de Pablo Vicario. Años más tarde Prudencia afirmó que “no sólo estaba de acuerdo, sino que nunca me hubiera casado con él si no cumplía como hombre”.

Los hermanos esperaban que cuando Santiago Nasar se levantara, encendiera la luz de su habitación y pudieran preparase. El problema surgió porque Santiago llegó a casa a las 4:20 de la mañana y se fue a dormir sin encender la luz. Cuando Victoria Guzmán lo despertó, aún con la ropa de la boda, se fue a recibir al obispo sin encender la luz.
Al salir de casa nadie se atrevió a decirle a Santiago Nasar que su muerte estaba tan cerca.
Santiago Nasar se fue con Cristo Bedoya, uno de sus amigos. Estos dos se dirigieron hacia la plaza, donde estaba la casa de Santiago Nasar y donde en una de las tiendas se encontraban los hermanos Vicario para matarlo.
Al dirigirse hacia la plaza los dos amigos se dieron cuenta que mucha gente los evitaba, pero no le dieron importancia. Cuando los dos se separaron en la esquina de la plaza, Yamil Shaium, un hombre del pueblo, se dirigió hasta Cristo Bedoya para contarle las intenciones de Pedro y Pablo Vicario. Cuando Cristo escuchó la información se dirigió hacia la casa de Santiago Nasar, pero no se encontraba allí, aunque pudo contárselo todo a su madre. Salió de la casa y lo busco por todo el pueblo.
Mientras tanto Santiago Nasar entró en casa de su novia, Flora. Nadie se enteró. Ella sí sabía lo que había de suceder, pero en lugar de explicárselo, le gritó: “¡Ojalá te maten!”. Santiago no entendía nada, y aún menos cuando Flora se encerró en su dormitorio. Su novia se pensaba que la relación con Ángela Vicario todavía perduraba.
Con este desconcierto apareció la familia de Flora Miguel y su padre le contó a Santiago Nasar que los hermanos Vicario le buscaban para matarlo. Inmediatamente huyó, delante de todos los presentes en la plaza.
Los hermanos Vicario corrían detrás de Santiago Nasar, mientras éste se dirigía hasta la puerta de su casa. Al llegar a la puerta principal, ésta se cerró, ya que Plácida Linero pensaba que su hijo ya debía haber entrado en casa y que de esa forma los hermanos no podrían entrar para matarlo dentro de su propia casa. Éste gesto fue un grave error. Santiago Nasar se giró y se encontró con sus asesinos. Nadie puedo hacer nada más, Santiago Nasar murió a causa de las múltiples cuchilladas en todo el cuerpo.

Aquel asesinato se recordó durante mucho tiempo, y no solo por el hecho de que dos hermanos que siempre habían vivido en aquel lugar mataran a otro, sino por todo lo que había ocurrido y lo que ocurrió después del asesinato.
Parecía increíble que nadie, ni una sola persona, hubiera avisado a la pobre víctima que iba a morir, cuando pasaron horas donde todos los sabían, además de las múltiples coincidencias que se dieron en la muerte de una persona.
Después de la muerte siguieron con las dificultades. El medico del pueblo no se encontraba allí, y era necesaria la autopsia, que fue realizada por el padre Carmen Amador con la ayuda de Cristo Bedoya, estudiante de medicina. Aunque la autopsia no hubiera sido realizada por un médico profesional los resultados fueron válidos para el caso, ya que no había duda que más de una de las heridas que hicieron con los cuchillos habían sido mortales.
Por otra parte, después que los hermanos Vicario pasaran unos años en prisión provisional, fueron absueltos por el juez: “El abogado sustentó la tesis del homicidio en legítima defensa del honor, que fue admitida por el tribunal de conciencia”.

Como fin de la novela, el narrador y autor al mismo tiempo explica al lector cómo habló con los personajes de esta tragedia años más tarde para que le narraran sus propios recuerdos para escribir la obra. Uno de estos personajes es Ángela Vicario, que después de más de veinte años, sigue siendo una mujer bella que nunca perdió la esperanza de recuperar al hombre que la había rechazado y que después de más de dos mil cartas, un día se presentó en su casa para quedarse con ella.

· Análisis de los personajes

Santiago Nasar, la víctima. Es el personaje que asume la peor desgracia de la obra, ya que acaba muerto aunque esta muerte estaba anunciada desde la primera página del libro.
La justicia de su muerte, según el narrador de la novela i algunos de los personajes, pude ser discutible ya que cuando todo eso sucedió pocos se creyeron que Ángela Vicario dijera la verdad cuando lo nombró como el responsable de su tragedia.
En un fragmento de la obra el narrador indica: “murió sin entender su muerte”.
El personaje de Santiago Nasar, aunque es el centro de la narración, no evoluciona como otros hacen al largo de la novela, ya que su vida, dentro de la obra, sólo dura un día, desde que se levanta, hasta su muerte ese mismo día. Aún así, el lector conoce con detalle sus actos y es fácil que se haga una idea de la persona protagonista de la novela, aunque en este caso ser el protagonista no es el mejor papel.
Sin ser de manera explícita, el lector se puede imaginar a Santiago Nasar como una persona de estamento elevado, con una vida feliz, sin muchas preocupaciones y con muchos amigos, aunque pocos amigos íntimos. Esto último se demuestra con la llegada de su muerte, ya que todo el pueblo sabe que lo van a matar y tardan mucho en decírselo.
A lo largo de todas las páginas el lector conoce las personas más cercanas a Santiago, como su madre, Plácida Linero, quién hasta el último día cuidó de su hijo, Victoria Guzmán, la cocinera de su familia, Divina Flor, la hija de Victoria, quien también vive en casa de Santiago Nasar, o Flora Miguel, novia de Santiago y con quien se quería casar en la siguiente Navidad.
La tragedia más grande del libro es que ninguno de sus amigos, ni todos estos personajes citados anteriormente hicieron nada para salvar la vida de Santiago Nasar.

Pablo y Pedro Vicario, los asesinos. Aunque al final del juicio acaban siendo absueltos después de tres años de prisión provisional, todo el pueblo los recordará siempre como los asesinos de un pobre hombre.
Los dos hermanos, aunque siempre iban juntos, no se parecían demasiado. Pablo Vicario era seis minutos mayor que su hermano Pedro. Este hecho, por extraño que parezca, los marcó toda la vida. Pablo era una persona muy imaginativa, en cambio su hermano Pedro era más sentimental pero también más autoritario.
A la edad correspondiente, ambos se presentaron al servicio militar pero solo escogieron a Pedro, ya que uno de los hermanos se podría quedar a cargo de la familia.
Los once meses que Pedro pasó en el servicio militar le convirtieron en una persona mandataria. Esto hizo que cogiera la costumbre de decidir por él y por su hermano. Cuando Pedro volvió, todo el pueblo se dio cuenta que Pablo había cogido una gran dependencia de su hermano.
Este hecho repercutió en la muerte de Santiago Nasar, porqué la decisión de matarlo fue de Pedro, y aunque su hermana inicialmente no quería, acabó siguiendo a su hermano.
A las pocas horas fue Pablo quien cogió el mando y convenció a su hermano, que en ese momento tenía miedo, de ir a matar a Santiago.
Después de conseguir su propósito, declararon delante de la justicia que no se arrepentían de nada ya que se jugaban la dignidad y el honor de su familia. Por ese motivo añadieron a la declaración que lo volverían a hacer.

Ángela Vicario, la responsable. Era la más hermosa de las cuatro hijas de la familia. Su madre era Pura Vicario, que aunque conoce el secreto de su hija, en lugar de ayudarla en esos momentos tan difíciles, le pega en la cara para que escarmentara. El padre de Ángela, Poncio, aparece raras veces en la obra. Es ciego y la familia lo mantiene al margen de todo. Por ejemplo, en la boda de su hija él se encuentra en medio de todo el mundo, sentado en una silla y sólo.
En la obra se observa la evolución de Ángela Vicario desde días antes de su matrimonio fallido hasta veintitrés años más tarde, cuando el narrador busca sus recuerdos para escribir la novela.
Años más tarde, el narrador ya no encuentra a esa pobre chica qué sufrió en su momento, sino a una mujer, todavía bella, con una vida junto a su madre y que no se rindió nunca en recuperar el amor del hombre que apareció de repente en su vida, ya que durante más de diecisiete años le envió cartas expresando sus sentimientos, hasta que un día él se presentó delante de su casa con una maleta.

Bayardo San Román, el desencadenante. A partir de su llegada toda la realidad salió a la luz. Durante su corta estancia en el pueblo mucha gente sospechaba de él. Nadie sabía de donde había salido un hombre de unos treinta años, aunque según la novela no lo parecía, con los ojos dorados y la piel “cocinada a fuego lento por el salitre”.
El pueblo fue sorprendido semanas más tarde con la visita de sus padres, ya que la gente hablaba sobre sus orígenes. Su familia era de gran estatus social, sólo había que observar el Ford T con el que llegaron. El padre era un coronel con mucho prestigio y esto hizo que el pueblo entero cambiara de opinión al respecto de Bayardo.
A lo largo de la obra no aparecen datos sobre su vida antes de aparecer en el pueblo, y durante su estancia en ella solo se dedicó a tratar a su futura esposa lo mejor posible con muchos caprichos caros, como la casa encima de la colina.
Después de repudiar a su esposa Bayardo San Román desapareció del pueblo. Nadie supo nada de él, ni siquiera su familia, hasta muchos años después.

· Crítica

Crónica de una muerte anticipada no relata el crimen como otros libros de misterio y asesinatos. Es una novela de carácter periodístico que narra sin orden cronológico las causas y la forma en que se cometió un asesinato conocido desde el mismo título del libro.
Gabriel García Márquez ha buscado mantener el suspense de un hecho conocido a partir del desorden del tiempo. Al inicio, el lector ya conoce lo que sucederá pero no sabe ni cómo sucederá, ni cuándo ni los motivos. Es el suspense que se crea a lo largo de la novela.
El lenguaje se utiliza de forma que el lector ve creíble lo increíble, es decir, los recursos que utiliza hacen creer al lector que una muerte tan obvia se comenta. Por otro lado, este mismo lenguaje no siempre es sencillo, ya que el autor utiliza algunas palabras y expresiones de difícil comprensión. Aún así, la novela no tiene un ritmo cansado y se lee con fluidez.
El suspense creado no siempre está presente, pero el lector, sin saber muy bien el porqué, no puede dejar de leer la obra, aunque realmente ya sepa el resultado de todas esas acciones.


· Vocabulario

Como se indica en la crítica, algunas palabras y expresiones son de difícil comprensión, por este motivo se citan diversas palabras pertenecientes a la novela con su correspondiente significado.
Acezantes: Anhelante, ansioso
Altaneros: Altivo, soberbio
Azahares: Flor blanca del naranjo, de limonero y otros árboles parecidos.
Becerro: Cría de vaca de menos de dos años.
Buhardas: Ventana que se levanta por encima del tejado de una casa, con su caballete cubierto de tejas o pizarras, y sirve para dar luz a los desvanes o para salir por ella a los tejados.
Comulgó: Del verbo comulgar, tomar los cristianos en la misa un trozo de pan que representa el cuerpo de Cristo.
Enderezaron: Del verbo enderezar, poner recto algo que estaba torcido o inclinado.
Engrudo: Del verbo engrudar, masa comúnmente hecha con harina o almidón que se cuece en agua, y sirve para pegar papeles y otras cosas ligeras.
Escarnio: Burla tenaz que se hace con el propósito de afrentar.
Estuario: Desembocadura de un río caudaloso en el mar, caracterizada por tener una forma semejante al corte longitudinal de un embudo, cuyos lados van apartándose en el sentido de la corriente, y por la influencia de las mareas en la unión de las aguas fluviales con las marítimas.
Inermes: Que está sin armas.
Ínfulas: Presunción o vanidad.
Lacras: Persona depravada
Leontina: Cinta o cadena colgante de reloj de bolsillo.
Leva: Partida de las embarcaciones del puerto.
Lumbre: Fuego pequeño que se enciende con leña, carbón u otro material para cocinar o para calentarse.
Manglar: Terreno que en la zona tropical cubren de agua las grandes mareas, lleno de esteros que lo cortan formando muchas islas bajas, donde crecen los árboles que viven en el agua salada.
Marasmo: Suspensión, paralización, inmovilidad, en lo moral o en lo físico.
Muladar: Aquello que ensucia o inficiona material o moralmente.
Ojal: Abertura alargada hecha en una tela por la que se hace pasar un botón para abrochar o desabrochar una prenda de ropa.
Pleitos: En singular, discusión que dos partes enfrentadas mantiene ante un juez o un tribunal para que éste decida quién tiene razón.
Pontifical: Perteneciente o relativo a un obispo o arzobispo.
Santiguaron: Del verbo santiguarse, hacer un cristiano la señal de la cruz.
Tina: Vasija de madera, de forma de media cuba.
Trilla: Vestido hecho de andrajos.
Yuca: Planta tropical originaria de América.

peli.jpg· La película de Crónica de una muerte anunciada

Esta novela fue adaptada a la gran pantalla en 1987 con la interpretación de Rupert Everett, Ornella Muti y Gian Maria Volonté en la película dirigida por Francesco Rosi.

**La película**



· Opinión personal

Es difícil exponer una opinión exacta del libro, porque me sorprendió. El título me llamó la atención y aunque esperaba un libro donde todo se sabía desde el principio la narración de Gabriel García Márquez fue distinta a lo que me esperaba. Creía que sería una narración con orden cronológico, y el hecho que no sea así me desorientó ligeramente, pero a lo largo de la obra acabé situando cada idea en su lugar. Por otra parte, el inicio de la novela empieza con la descripción de su protagonista y victima, y a las pocas páginas los protagonistas son los hermanos que asesinan al anterior.
Al finalizar la lectura uno se da cuenta del gran número de casualidades que hay en la vida y que no son de gran importancia. Me pareció increíble que una persona cuyo final es conocido, no sepa hasta minutos antes de ésta que va a morir.